lunes, 27 de mayo de 2013

Las mujeres africanas dicen no al "afropesimismo"

El papel de la mujer en el sostenimiento del continente africano es imprescindible. Se dio cuenta de ello la anterior secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, cuando, en un viaje a Etiopía en 2011, declaró que “las mujeres de África son las que más trabajan en el mundo actual. Lo que hacen no está inserto dentro de la economía formal; no obstante, si todas las mujeres desde el Cairo hasta la Ciudad del Cabo decidiesen dejar de trabajar durante sólo una semana, todas las economías de África vendrían abajo”. Aseveración más que acertada.

A través de su labor encomiable y, en muchos casos, silencio y lleno de obstáculos las mujeres africanas invitan al optimismo, a vencer el “afropesimismo” y a confiar en los propios africanos; pues África no es sólo continente de malas noticias, como viene siendo habitual en las crónicas periodísticas, sino que es también tierra de esperanza y de creatividad.

En efecto, las mujeres africanas han desempeñado y desempeñan un  rol primordial en todos los aspectos sociales, económicos y culturales de sus países, aunque tal aportación no se valore ni se visibilice. De ahí que en este escrito queremos recoger la labor de algunas de ellas como homenaje, desde luego, a todas las mujeres africanas.


Las mujeres africanas echan a dictadores, levantan sus países, dirigen grandes empresas. Su peso económico ha acrecentado su poder social y político. Hoy África cuenta con dos presidentas, Ellen Johnson Sirleaf en Liberia, y Joyce Banda en Malawi, y una mujer dirige la Comisión de la Unión africana, Nkosazana Dlamini-Zuma, de Sudáfrica; además hay un centenar largo de ministras y directivas de empresas.

Las mujeres africanas innovan y crean: se ocupan de la moda, de la estética, cantan, estudian el cambio climático y protegen el medioambiente. Aquí podríamos citar nombres de la maliense Rokia Traoré, la senegalesa Adama Paris, la etíope Bethlehem Alemu, la nigeriana Francisca Nneka Okeke o la keniata Ory Okolloh, entre otras.

Las mujeres africanas infunden optimismo y restauran la esperanza en todo el continente; influyen en la agenda política, luchan por los derechos humanos y se ocupan de los abandonados y huérfanos. Resaltaríamos a la congoleña Caddy Adzuba, a la liberiana Leymah Gbowee, a la burundesa Marguerite Barankitsé, a la sudafricana Charlize Theron, la zambiana Dambisa Moyo…

Las mujeres africanas son inquietas y tienen verdadera ambición por mejorar que destacan en el deporte, invierten en el arte, en la cultura y en diversos sectores, crean empleos y hasta forman parte de los parlamentos nacionales. La lista es muy larga, pero valdría como muestra la marfileña Marguerite Abouet, la etíope Tirunesh Dibada, la beninés Marie-Cécile Zinsou, la senegalesa Magatte Wade o la sudafricana Lindiwe Mazibuko.

Sería deseable que se pusiera de relieve la labor ingente que las mujeres desarrollan en pro del continente, a pesar de que en la foto oficial salgan siempre varones estrechándose las manos en cumbres y reuniones, o matándose en guerras de intereses foráneos.


Y nada mejor para terminar este pequeño homenaje que unas palabras de una de ellas, la nobel de la paz Leymah Gbowee, para quien “las mujeres africanas no buscan éxito individual. Prueba de ello es que en Liberia, y también en Zimbabue, en el Congo y demás países de África no he encontrado víctimas impotentes, sino mujeres fuertes, animadas y determinadas para cambiar juntas el curso de los acontecimientos”.  



2 comentarios:

  1. Hermoso artículo, gracias por poner en valoración a estas maravillosas mujeres que con sus manos empujan el continente africano hacia un mejor porvenir.
    Desde nuestro blog http://africafrancofona.blogspot.com.ar/ leemos siempre con interés y entusiasmo sus entradas. Lo invitamos.
    Saludos desde Argentina.

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  2. Gracias por su mensaje. Con mucho gusto visito su blog. A ver si entre todos hacemos que África interese cada vez más y a más gente. Saludos desde Madrid.

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